29/12/14

¿Se puede aprender Artes Marciales con un Libro?


  Antes de entrar en debates, es una realidad que tanto en librerías, kioscos o grandes superficies podemos encontrarnos libros de todo tipo y de cualquier temáticas. Podemos encontrarlos más o menos descriptivos y de mayor o menor extensión y precios. 

Para mí esto quiere decir que si están ahí, es porque se demandan y se venden.
Luego podríamos pensar, hayamos respondido de una forma u otra a la pregunta ¿Se puede aprender Artes Marciales con un libro?, que el fin de estos autores, es que los compradores aprendan con ellos.



Como apasionado de la Pedagogía y practicante de Artes Marciales desde hace más de 20 años, para mi todos los elementos para el aprendizaje de los que dispongamos son buenos. Desde un artículo en una revista, a un vídeo de Internet, un DVD, películas, una exhibición, un talleres de fin de semana o apuntarse a unas clases con un maestro, todo, es información y experiencia que nos acompañará, posiblemente, toda la vida.


Si no fuera por mi propia experiencia, os diría: “¡No! Con un libro no se aprenden artes marciales”, pero me temo que no es así. Con un libro se aprende, y mucho. 

En el 2003, había dejado Madrid y sufría una cierta crisis de identidad Marcial. Tras más de diez años de practicar Karate, mi mentalidad combativa se había reducido notablemente y no me llenaba tanto como antes. Sentía que me había vuelto un “guerrero pacífico”, y eso no encajaba del todo bien con lo que estaba haciendo. Así, un buen día, curioseando, conocí el Aikido. Un Arte Marcial defensivo, suave y no combativo. 

No conocía ningún centro por allí, pero como decía antes, ¿Qué librería no tiene algún libro sobre el tema? Así que una tarde paseando compré mi primer libro de Artes Marciales: “AIKIDO O la armonía de la Naturaleza” de Mitsugi Saotome. En él, aprendí sobre el origen del Aikido, su significado, quien fue su fundador, como se viste, que armas se usan, como es el protocolo, cuál era su objetivo, sus valores y principios. Me encantó.


A aquel Libro le siguieron otros, con sus fotos y diagramas, pero aquello yo no veía por dónde cogerlo. Seguir unos diagramas que nunca has repetido es como explicarle a un extraterrestre cómo se juega al baloncesto.

Fue en ese momento cuando me propuse localizar un centro y aprender MÁS, sobre esta disciplina. Y sería así, como continué mi estudio a la antigua usanza: Maestro – Alumno

Descubrí que esos libros me explicaron cosas que en clase nunca vi, y en clase vi lo que en un libro no se podía plasmar: las sensaciones, la intuición, el movimiento. A pesar de ello, continué leyéndolos hasta que poco a poco se fueron quedando olvidados en una estantería.



No sería hasta unos años después que volverían a ver la luz, para abrirse a un alumno con mayor experiencia. Entonces sí. 
Aquellas figuras cobraban vida y me servían de consulta, como recordatorio y en definitiva, me servían nuevamente para seguir aprendiendo sobre una disciplina Marcial Oriental, ya que un Arte, no son sólo formas o golpes, ni proyecciones. Sería un error garrafal de todo estudiante vestirse de con una armadura que no comprendemos su funcionamiento y más aún, su origen.

Hoy en día disponemos de YouTube, de foros, blogs o del típico amigo que conoce de alguien que practica algo novedoso y que se ofrece a enseñarnos. No por ello deberíamos despreciar un Libro a la ligera.


“Si quiere descubrir, te recomiendo un libro.
Si quieres aprender formas, un video. 
Si quieres sumergirte, vívelo por ti mismo.
Y si quieres integrarlo para siempre, úsalas todas juntas.”

Fernando Garzón.



                                                               
Te puede interesar leer:


Experiencias del Grupo

haciendo clic Aquí!


6 comentarios:

  1. ���� HELLOOOO
    He intentado colgarlo en el blog y no me deja.
    No quiero crear debate alguno, solo contar mi pequeña experiencia sobre el tema.
    Después de haber practicado casi 20 años diferentes artes marciales incluso entrenar con Chuck Norris y con los Maestros de más alto nivel, como el maestro Choi, os puedo hacer varios comentarios.
    1. Los libros orientan e inspiran el arte de las artes marciales.
    2. El judo es muy complicado hacerlo en solitario.
    3. El Taekwodo me hizo sentir la elegancia de las mariposas flotando en el aire.
    4. El Kenpo me enseño a mover la energía dentro de mis músculos.
    5. El Full Contac me enseñó a controlar mi fuerza y mi mente.

    Y dentro de todos estos años el 60% de mis entrenamientos fueron en solitario calentando mis músculos y estirando mis ligamentos y tendones, meditando , trabajando con el saco y repasando las series de Katas y todos los movimientos con los ojos cerrados, eso es una gran experiencia y un gran placer.

    Los entrenamientos con oponente y combates eran algo secundario, y la verdad los disfrutaba.

    Pequeño saltamontes,
    No vuela más alto el más fuerte, pero si el que tiene la sabiduría y la experiencia de hacerlo.

    Un abrazo y felices fiestas a tod@s.

    ResponderEliminar
  2. Ayer respondí rápidamente a esta cuestión en la página de Facebook (confieso que sin leer las reflexiones de inicio del tema de debate), con un NI DE COÑA. Aquí matizo un poco la respuesta.

    Decía que ni Velázquez ni Goya pudieron llegar a ser los artistas geniales que fueron sin la orientación de algún maestro pintor que les permitiera alcanzar esa genialidad.

    El arte marcial es (entre otras muchas cosas) aprendizaje técnico, perseverancia y sensaciones. En mi opinión SÓLO CON UN LIBRO (DVD, VIDEO, ETC.) NO SE PUEDE APRENDER ….. Aunque sí pueden servirte para despertar en ti curiosidad o ganas por conocer.

    Pero el aprendizaje correcto no se consigue solo con un libro. La perseverancia no se aprende de un libro. Y, con respecto a las sensaciones ….. Bueno, yo soy practicante de kungfu y lo que he sentido y siento me sale de dentro.

    Un saludo a todos.

    ResponderEliminar
  3. Gracias Dr. Figueroa y Gracias José Luís por vuestras aportaciones! Desde luego es una pregunta a debate que no deja indiferente a nadie:)

    ResponderEliminar
  4. Buenas Tardes:
    Yo hace dos años y medio que practico solo. Tengo 48 años de edad y practico Taekwondo ITF y Kung Fú Shaolin Norteño. Hace 25 años atrás practiqué taekwondo por un tiempo aproximado de dos o tres años e incluso participé de un torneo.
    Creo que el tema es para un debate muy largo.
    Yo no tengo excusas para dar de porque lo hago solo. Siendo sincero conmigo mismo, lo hago así porque me siento más cómodo con ello y no estoy interesado en el contacto ni en las lesiones ocasionales que ello me pueda traer, ya que en mi trabajo no me puedo permitir el lujo de falta por ello, y además porque la verdad es que no me gusta que me peguen.
    Creo que uno tiene que tener claro el objetivo que tiene con ello.
    No es lo mismo el que quiere ser un luchador profesional de MMA que una persona como yo que lo hago en forma recreativa; mantener un buen estado de salud, y por qué no tener algunas nociones sobre técnicas de ataque y defensa.
    Sin lugar a dudas con la tecnología que hay hoy, es mucho más fácil que antes y creo que cada vez van a ir apareciendo más gente que practica sólo.
    Eso sí, lo practico tres horas una vez por semana ya que es el tiempo de que dispongo. Siempre me gustaron las artes marciales y me gusta expresarme con el cuerpo.
    En general practico acondicionamiento físico general con y sin pesas, técnica y formas.
    Es lo que me interesa, Y creo, que eso es mejor que nada.
    La defensa personal la practico en forma imaginaria. Sée que no es lo mismo que una lucha real. Pero al fin y al cabo la práctica en un Dojo tampoco lo es.
    Para mí está bien así y invito a que aquel que quiera lo intente porque es muy gratificante.
    Espero que nadie se sienta ofendido por mi comentario.
    Saludos desde Argentina
    Diego

    ResponderEliminar
  5. Diego, muchas gracias por tu aportación a éste debate. En quedo con una de tantas buenas frases de t u comentario: "creo que uno tiene que tener claro cual es su objetivo". La verdad que en ocasiones no nos damos cuenta que los practicantes de un Dojo o Centro, aunque nos una una actividad, cada cual siguen un trabajo personal e íntimo y creo que reconocer el tuyo y tolerar el de los demás es una mentalidad digna de un artista marcial.

    Gracias Diego

    ResponderEliminar
  6. David Sánchez29/11/15 3:32 p. m.

    Hola a todos.
    Me uno a este pequeño debate con vuestro permiso.
    Con un libro, en mi opinión, no se puede aprender cada una de las partes que tienen las Artes Marciales, sea cual sea, pero te puede preparar y encaminar a realizar un trabajo interno (yo llamo interno al fluir sin pensar realizando movimientos y acciones intuitivamente desde nuestro interior y exteriorizarlo) de la práctica de las Artes Marciales. Alguien tuvo que ser el primero en comenzar estas prácticas sin maestros, alguien lo diseñó, lo desarrolló, lo canalizó y lo exteriorizó.
    A mi me gusta mucho el significado etimológico del verbo educar, que significa, sacar lo que llevamos dentro. Y yo digo que si lo llevamos dentro, no necesitamos a nadie que nos eduque, podemos educarnos a nosotros mismos.
    Abrazos.

    ResponderEliminar

Tu comentario es IMPORTANTE.
Entre todos creamos Conocimiento. @PaseoyChikung